🍽️ LA MECÁNICA DE LA FRAGILIDAD (o una Tragedia MADE IN ARGENTINA)
- Carolina Motto
- 28 may
- 2 min de lectura

Harry Kitto, veinticuatro años. Buenos Aires. La última estación de un viaje soñado con Naomi, su novia.
Y luego, la escena cambia sin aviso. Un corte seco.
Harry ya no está de viaje; está en una cama de hospital, la vida peleando su propia batalla inútil. Los médicos se desesperan, se afanan, luchan, pero el resultado es el mismo: al cabo de una semana, sólo queda el silencio oficial de la muerte cerebral.
¿Qué lo detuvo todo? Un churro. El alimento más simple, un capricho frito, azucarado e irresistible.
Harry preguntó. Le dijeron que no contenía maní. Una afirmación dicha con desidia, o quizás con ignorancia. La mentira o el error fue suficiente. El maní estaba ahí. La reacción, no podía ser otra, fue catastrófica.
Hay una tercera escena, la que sucede a miles de kilómetros. Una familia ahora enfrentada a la tarea inhumana de desmontar la esperanza y repatriar el cuerpo del hijo. El padre escribe: "Te amo, hijo, hasta que nos volvamos a encontrar." Una frase íntima lanzada al vacío de una tragedia que pudo ser evitada.
En Argentina, en Latinoamérica, la ley sólo mira los alimentos envasados. El resto—el universo de lo que se compra al paso, del que se come por impulso—permanece en una zona gris. No hay amparo. Para las familias con alergias, esto no es un vacío legal; es un riesgo de muerte.
Mientras el mundo avanza (la Ley Natasha en UK, regulaciones en California, un proyecto pionero en Chile), aquí, sólo se trata de voluntades.
Y en esa bifurcación, en esa ausencia de obligación, existe la posibilidad de elegir entre dos dos opciones:
1. Esperar. Permanecer inmóvil hasta que el Estado, con su lenta burocracia, decida obligarle a actuar. No hacer olas. Seguir vendiendo churros con una verdad a medias.
2. Actuar ahora. Convertirse en una opción real. Un refugio seguro. No sólo para los de aquí, sino para cada turista que pisa nuestro suelo.
Gracias a The Natasha Allergy Research Foundation y Thomas Silvera, MSHS-PH , CST, (DHSc Candidate) por transformar su dolor en una responsabilidad colectiva que, esperamos, algún día sea la norma





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